¿Qué exige el sacrificio halal?
El animal debe ser de una especie permitida y estar vivo y sano en el momento del sacrificio. Un matarife musulmán invoca el nombre de Dios y corta el cuello con un cuchillo afilado, seccionando la tráquea, el esófago y los vasos sanguíneos principales, de modo que la sangre se drene por completo.
Los detalles los fija el estándar de cada organismo de certificación, por ejemplo la cualificación de los matarifes, el cuchillo, la sujeción del animal y el tratamiento de las aves en las líneas de procesado. El cerdo y sus derivados quedan excluidos en todo momento, al igual que el contacto con productos no halal.



